Un artesano mexicano, con manos hábiles y llenas de historia, entrelaza con precisión cada fibra de palma para dar vida a una bolsa única. Su concentración refleja el amor por su oficio, manteniendo viva una tradición que ha pasado de generación en generación. El tejido, firme y detallado, es más que un objeto útil: es una pieza de arte, cargada de identidad y cultura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *